Para entender la rentabilidad de una Letra del Tesoro debes distinguir cuánto pagas, qué nominal recibirías al vencimiento y cuántos días separan ambos momentos. El porcentaje anual que aparece en una tabla no es el dinero que cobrarás por una inversión de pocos meses. Además, gastos, impuestos y una posible venta anticipada cambian el resultado personal.
Esta guía utiliza importes inventados para construir una ficha completa: precio, calendario, beneficio del periodo y costes. No ofrece tipos de subasta actuales ni recomienda una compra. La pregunta que queremos resolver es más duradera: cómo comprobar qué significa una operación antes de comprometer el dinero.
Qué es una Letra del Tesoro y qué significa su nominal
Las Letras son valores de deuda pública a corto plazo. El emisor asume una obligación de pago; tú adquieres un valor con unas condiciones y una fecha. No se convierten en una cuenta bancaria por el hecho de que el plazo sea breve.
La ficha oficial del Tesoro sobre Letras indica un nominal de 1.000 € por título y peticiones en múltiplos de ese importe. También contempla que el precio pueda estar por debajo o por encima del reembolso. Por tanto, no conviene definirlas como una inversión que siempre se compra por menos de lo que devuelve.
En una Letra no debes buscar un cupón periódico como el de determinados bonos. El resultado bruto a vencimiento surge de comparar adquisición y reembolso. Si el precio supera el importe recibido, esa diferencia puede ser negativa antes incluso de considerar gastos.
La ficha consultada recoge plazos de emisión de tres, seis, nueve y doce meses. Para tu cálculo utiliza las fechas efectivas de liquidación y vencimiento del valor concreto. Una Letra comprada después de emitirse tiene un plazo restante que puede diferir del nombre original de la emisión.
Ejemplo: cinco Letras con precio del 98,80 %
Imagina una operación ficticia de cinco títulos, con nominal conjunto de 5.000 €. El precio es el 98,80 % del nominal y faltan exactamente 180 días desde la liquidación hasta el vencimiento. Suponemos que el emisor cumple el pago y que mantienes los títulos durante todo ese periodo.
El desembolso por los valores es 5.000 × 0,988 = 4.940 €. El cobro de nominal al vencimiento sería 5.000 €. La diferencia bruta es 60 €. Todavía no hemos restado gastos ni impuestos; tampoco afirmamos que ese precio esté disponible en ninguna emisión real.
| Dato | Cálculo | Importe | Qué representa |
|---|---|---|---|
| Nominal | 5 × 1.000 € | 5.000 € | Importe de reembolso supuesto |
| Precio | 98,80 % del nominal | 4.940 € | Compra de los valores, sin gastos |
| Diferencia bruta | 5.000 − 4.940 | 60 € | Ganancia del periodo antes de gastos e impuestos |
| Gastos iniciales inventados | Pago separado | 8 € | No son una tarifa oficial |
| Gastos finales inventados | Descuento del cobro | 4 € | No son una tarifa oficial |
| Resultado antes de impuestos | 60 − 8 − 4 | 48 € | No es rentabilidad neta fiscal |
El precio del 98,80 % no significa ganar un 1,20 % sobre el dinero invertido. Ese 1,20 % mide la diferencia respecto al nominal: 60 dividido entre 5.000. El rendimiento bruto del capital desembolsado es 60 dividido entre 4.940, aproximadamente un 1,2146 % en esos 180 días.
Compruébalo con una pregunta: ¿qué cantidad ha estado comprometida en los valores? En el ejercicio son 4.940 €, no 5.000 €. Cambiar el denominador sin explicarlo produce porcentajes distintos aunque los euros de ganancia sigan siendo los mismos.
Rentabilidad del periodo y tasa anual: dos medidas diferentes
Una forma de expresar el resultado de nuestro ejemplo en términos anuales es la anualización simple con base 360: 60 ÷ 4.940 × 360 ÷ 180. El resultado es aproximadamente un 2,4291 % anual. Es una convención de cálculo sobre precio y plazo, sin gastos.
No cobrarías 2,4291 % en 180 días. La ganancia bruta del periodo sigue siendo 60 €. Tampoco hemos demostrado que puedas repetir otra operación igual cuando venza la primera. La reinversión futura tendría un precio y un calendario que hoy no conocemos.
Las preguntas frecuentes del Tesoro explican las fórmulas de precio y tipo y la convención ACTUAL/360. Al comparar cifras publicadas, revisa qué fórmula y plazo corresponden. No sustituyas automáticamente un cálculo oficial por una capitalización compuesta, ni llames TAE personal a una tasa bruta de subasta.
Para comprobar tus propias cuentas, escribe tres renglones separados: euros ganados durante la operación, porcentaje sobre el desembolso del periodo y tasa anual expresada bajo una convención identificada. Si uno de ellos cambia, pregunta qué supuesto lo ha hecho cambiar.
Un error frecuente consiste en multiplicar la tasa anual por todo el nominal y atribuir ese importe al vencimiento próximo. En nuestro caso, esa operación produciría una cifra que no coincide con los 60 €. El calendario evita ese salto. Puedes profundizar en la guía para calcular rentabilidad de inversiones para separar acumulación, anualización y movimientos de dinero.
Cómo incorporar gastos sin duplicar el capital
Supongamos los gastos inventados de la tabla: 8 € al comprar y 4 € al cobrar el vencimiento. La salida inicial total es 4.948 € y la entrada final, 4.996 €. La diferencia personal antes de impuestos queda en 48 €. Los 12 € de gastos consumen una parte relevante de una ganancia bruta de 60 €.
No sumes los 5.000 € de nominal a los 4.940 € de compra como si fueran dos inversiones. Uno describe el importe recibido al vencimiento y el otro el precio pagado. Tampoco contabilices un gasto dos veces si la cifra de liquidación que utiliza el intermediario ya lo incluye.
Prepara una relación de adquisición, custodia, transferencias, traspaso y venta, con su momento y base de cobro. No todas esas partidas existirán en todos los canales. Pide el desglose aplicable a tu operación y descarta las casillas que estén expresamente confirmadas como cero.
Estos 48 € no son un resultado después de impuestos. El tratamiento fiscal depende de tu situación y del régimen aplicable. Una cifra sin retención no debe interpretarse como una exención del impuesto. Conserva los justificantes y utiliza la información fiscal oficial para el ejercicio correspondiente.
También falta el efecto de los precios sobre el poder de compra. Una ganancia nominal positiva no demuestra que el dinero compre más al final. Mantén separadas ambas preguntas para evitar llamar pérdida a un simple cambio de convención o llamar enriquecimiento a cualquier aumento de saldo.
Qué cambia si necesitas vender antes del vencimiento

El nominal a vencimiento no es el precio garantizado de una venta anticipada. Para vender necesitas una operación en mercado y conocer precio, costes, tramitación y disponibilidad del efectivo. Puedes consultar los recursos oficiales del Tesoro sobre mercado secundario y confirmar el procedimiento vigente con tu canal.
Imagina que, antes de los 180 días, obtienes un precio de venta total de 4.890 € y pagas 4 € de gastos de salida. Cobras 4.886 €. Frente a los 4.948 € desembolsados al principio, el resultado sería una pérdida de 62 €, antes de impuestos. Es un precio inventado, no una estimación de mercado.
En esa alternativa no debes añadir después el cobro de 5.000 € al vencimiento: ya has vendido los títulos. Tampoco corresponde restar otros 4 € de gasto de vencimiento si en el escenario elegido solo existe el gasto de venta. Se comparan recorridos completos, sin mezclar cobros incompatibles.
La posibilidad de que el precio varíe antes de la fecha final conecta con la explicación de por qué la renta fija puede perder dinero. Mantener hasta vencimiento evita tener que fijar un precio de venta, pero no elimina el riesgo del emisor, la inflación ni el coste de necesitar el dinero antes.
Cómo comprobar si el calendario encaja con tu objetivo
Piensa en un pago obligatorio dentro de cuatro meses y una Letra que vence dentro de seis. No resuelvas la diferencia confiando en que siempre podrás vender sin pérdida. Si ese dinero está comprometido, la salida anticipada debe entrar en la evaluación desde el inicio.
El caso inverso también merece atención. Si la Letra vence dos meses antes del pago, tendrás que decidir dónde conservar el efectivo durante ese intervalo. No atribuyas automáticamente al tramo posterior la misma rentabilidad ni sumes un interés que todavía no has contratado.
Para comparar alternativas de disponibilidad puedes apoyarte en la comparación entre cuenta remunerada y depósito. Utiliza el mismo importe, la misma fecha de necesidad y todos los costes. Una oferta con un porcentaje mayor puede tener un calendario menos apropiado para una obligación cercana.
Tu ficha debería guardar el identificador del valor, nominal, precio, fecha de liquidación, vencimiento, desembolso completo y cobro previsto. Añade quién custodia los títulos, dónde se recibe el dinero y cuánto tardaría una venta. Marca qué cifras están confirmadas y cuáles son únicamente estimaciones.
Si participas en una subasta, distingue el ingreso previo del precio final adjudicado. En una petición no competitiva no fijas ese precio; consulta las instrucciones vigentes y comprueba después la liquidación. Un sobrante devuelto del ingreso inicial no es una ganancia de la inversión.
Qué revisar cuando llega el vencimiento
Contrasta el nominal amortizado con el justificante de adquisición y separa el cobro de cualquier comisión. Si habías previsto usar ese dinero para un pago, comprueba cuándo está efectivamente disponible en la cuenta de destino. No ordenes una reinversión por inercia sin revisar de nuevo la fecha de necesidad.
Archiva la liquidación completa, no solo una captura del saldo final. Ese saldo puede incluir dinero que ya tenías, devoluciones del ingreso previo y otros movimientos. Tu resultado debe reconstruirse a partir de los flujos correspondientes a los títulos concretos, manteniendo aparte la información necesaria para la declaración fiscal.
La comprobación final puede hacerse sin adivinar tipos: ¿puedo explicar los euros que salen y entran?, ¿el vencimiento coincide con mi necesidad?, ¿qué ocurre si debo vender?, ¿he incluido los gastos? Cuando esas respuestas están documentadas, el porcentaje deja de ocultar el funcionamiento de la operación.
Guía educativa revisada el 18 de octubre de 2026. Precios, gastos y escenarios ficticios; cálculo simple base 360 para el ejemplo de 180 días. No es una cotización ni una recomendación individual.