Para saber si un descuento merece la pena, comprueba tres cosas: cuál es el producto exacto, de qué precio sale la rebaja y cuánto pagarás al terminar la compra. Un «40 % menos» puede llamar mucho la atención y seguir siendo una oferta peor que otra sin porcentaje. Y comprar algo que no necesitabas sigue siendo un gasto, aunque el descuento sea auténtico.
En España, la regla general para anunciar una reducción de precio de artículos toma como precio anterior el menor aplicado a productos idénticos en los treinta días precedentes. Esa referencia ayuda a evaluar la rebaja del vendedor; no acredita que sea el precio más barato del mercado. Puedes usar este método en Black Friday, rebajas o cualquier campaña sin adivinar si mañana habrá una oferta mejor.
Empieza por el modelo exacto y por lo que realmente necesitas
Anota la referencia completa, capacidad, tamaño, accesorios incluidos, estado y vendedor. Dos aparatos con nombres casi iguales pueden pertenecer a generaciones distintas o incluir complementos diferentes. Una fotografía idéntica tampoco demuestra que la oferta corresponda a la misma versión.
En un mercado con varios vendedores, identifica quién vende, quién entrega y a quién acudirías si surge una incidencia. No mezcles el historial de una oferta con el de otra empresa que comparte la misma ficha. Guarda el enlace concreto y una captura donde aparezcan la referencia y el vendedor, además del precio.
Decide antes qué características son necesarias. Por ejemplo: una aspiradora que quepa en el armario, tenga recambio disponible y cubra las superficies de tu casa. Pagar más por una función que no utilizarás puede empeorar la compra incluso si el modelo superior muestra una rebaja mayor.
Fija también un límite en euros a partir del dinero reservado. La guía para ahorrar para un gasto con fecha fija ayuda a preparar esa cantidad. Si el producto actual aún sirve, incluye conservarlo entre las alternativas: no comprar ahora puede ser una decisión razonable, sin necesidad de demostrar que la oferta es mala.
Qué significa el precio anterior de los últimos treinta días
El artículo 20 de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista define la referencia general como el menor precio aplicado a productos idénticos en los treinta días precedentes. Contiene particularidades, como los artículos puestos a la venta por primera vez y ciertos precios ligados a alimentos próximos a caducar. Aquí analizamos una rebaja ordinaria de un bien ya comercializado.
Imagina que una tienda vendió un aparato a 180 €, después a 220 € y ahora lo anuncia a 160 €. Si esos 180 € fueron el mínimo aplicable del periodo de referencia, calcular el descuento desde 220 € exageraría la reducción respecto de ese mínimo. La cuenta relevante sería (180 − 160) ÷ 180 × 100: aproximadamente un 11,11 %.
Un precio recomendado por el fabricante y el precio anterior del vendedor describen cosas distintas. Si ves «PVP recomendado» junto a un porcentaje, averigua exactamente qué se está comparando. La información de Your Europe sobre precios desleales explica por qué inflar la referencia puede inducir a error.
Esta comprobación tiene dos límites prácticos: un mínimo anterior no garantiza que otra tienda no venda más barato, y una rebaja correctamente presentada no demuestra que el producto encaje con tu presupuesto. Son preguntas separadas que conviene resolver antes de pagar.
Cómo reunir un historial útil sin confundir datos
Si ya sabes qué comprar, registra desde hoy fecha, tienda, vendedor, referencia, precio del artículo y gastos obligatorios. Puedes hacerlo en una nota con enlaces y capturas. Registrar también una promoción anterior evita tomar como único punto de comparación el precio que aparece justo antes de la campaña.
Los comparadores y las herramientas de historial pueden ayudar, pero revisa qué observan. ¿Es el mismo vendedor? ¿Incluyen envío? ¿Distinguen nuevo y reacondicionado? ¿La línea corresponde a la variante que has seleccionado? Un hueco en la serie significa que faltan datos; no demuestra que el precio no cambiara.
Una captura de hace veinte días acredita lo que viste ese día, pero por sí sola no prueba cuál fue el mínimo de los treinta. Si no tienes una serie completa, evita presentar tu observación como una verificación definitiva de la legalidad. Puedes pedir al comercio que aclare la referencia utilizada y comparar precios actuales con independencia de esa respuesta.
La orientación de la Comisión Europea sobre anuncios de reducción de precios distingue, entre otras situaciones, canales de venta y promociones personalizadas. Un cupón, una oferta para socios o un paquete de varios bienes necesita leer sus condiciones; no todas las promociones se comprueban como una simple etiqueta de «antes y ahora».
Calcula el porcentaje y después compara el total en euros
Para una rebaja simple, resta el precio nuevo al anterior, divide la diferencia entre el anterior y multiplica por cien. Si baja de 250 a 200 €, ahorras 50 € sobre esa referencia y el descuento es del 20 %. Dividir entre 200 daría un 25 %, pero respondería a una pregunta diferente: cuánto tendría que subir el precio nuevo para volver a 250.
Ahora compara dos ofertas ficticias del mismo modelo, nuevo y con los mismos accesorios. La tienda A anuncia 250 € como referencia y cobra 200 €, más 18 € de envío. La tienda B cobra 209 € con entrega incluida. Antes de cualquier servicio opcional, pagarías 218 € en A y 209 € en B: B cuesta 9 € menos aunque su anuncio no destaque un porcentaje.
Si A añade una instalación opcional de 25 € que necesitas y B también la ofrece por 25 €, los totales comparables serían 243 y 234 €. Si una ya la incluye, ajusta la comparación. El objetivo es construir dos cestas equivalentes, sin sumar servicios que no vas a contratar ni omitir los que sí necesitas.
Con descuentos encadenados, aplica cada uno a su base. Un 20 % sobre 250 € deja 200; otro 10 % sobre esos 200 deja 180 €. La reducción conjunta es del 28 %, no del 30 %. Comprueba si el cupón realmente se acumula y si existe un máximo: las condiciones pueden cambiar el resultado.

Cupones, saldos futuros y financiación: separa cada compromiso
Un vale para otra compra no reduce automáticamente el dinero que pagas hoy. Si abonas 200 € y recibes 30 € para gastar el mes siguiente, la salida inicial sigue siendo 200 €. El valor que acabes aprovechando dependerá de si necesitas otra compra, del mínimo exigido, del vencimiento y de los productos excluidos.
Por ejemplo, si para utilizar el vale necesitas gastar otros 80 € en algo que no pensabas comprar, terminarás desembolsando 250 € entre ambas operaciones: 200 ahora y 50 después. No has comprado el primer producto por 170 €. Has realizado dos compras con reglas diferentes. Si el segundo gasto ya estaba previsto, analízalo como tal, con sus propias alternativas.
Haz lo mismo con una membresía necesaria para obtener la oferta. Si contratarla cuesta 15 € y solo la usarás para esta operación, incorpora esos 15 € al coste de tu decisión. Si ya la tenías por otros motivos, distingue el gasto nuevo del que ya habías asumido; no lo distribuyas arbitrariamente para que una oferta parezca mejor.
Si vas a pagar a plazos, pide total a devolver, fechas y cargos. Un precio de 200 € financiado con un coste total de 224 € debe compararse con esos 224 €, además de comprobar si las cuotas caben en los próximos meses. La guía para comparar pago al contado y financiación desarrolla esa decisión sin confundir una cuota baja con una compra barata.
Comprueba entrega y devolución antes de contar con el ahorro
Un producto más barato puede llegar después de la fecha en que lo necesitas. Lee disponibilidad, plazo de entrega y condiciones de recogida, sin deducirlos del anuncio principal. En regalos o sustituciones urgentes, anota qué harías si el envío se retrasa: comprar una segunda unidad de urgencia puede deshacer el ahorro previsto.
Antes de confirmar, localiza las condiciones de devolución y los posibles costes de transporte. No des por hecho que una tienda física admite devolver una compra por simple cambio de opinión ni que todo pedido online tiene idénticas condiciones. La guía de devolución de compras online y reembolso separa el desistimiento de otros supuestos y explica qué revisar.
Guarda la confirmación del pedido y las condiciones que aceptaste. Si hay una incidencia, disponer del vendedor, referencia y comunicaciones en una carpeta resulta más útil que conservar solo el cartel de la promoción. Cuando compras para otra persona, comprueba también si podrá gestionar el cambio y qué justificante necesitará.
Qué hacer si el descuento no cuadra
Empieza pidiendo una aclaración concreta: qué precio se ha usado como anterior, a qué variante corresponde y cómo se obtiene el porcentaje anunciado. Adjunta la captura del anuncio y la del importe final. Un error de selección, un cupón que no se aplica o un vendedor distinto requieren respuestas diferentes.
Si consideras que existe una práctica engañosa, conserva las pruebas y presenta la reclamación por un canal que permita acreditar su contenido y fecha. Puedes solicitar orientación a los servicios públicos de consumo de tu comunidad autónoma o a la oficina municipal de información al consumidor que corresponda. Para compras transfronterizas, Your Europe remite también a la red de Centros Europeos del Consumidor.
No necesitas resolver una posible infracción para decidir si compras. Si la referencia no está clara, aún puedes comparar el coste final con otras ofertas comprobables o aplazar la operación. Tampoco un fallo en el cartel demuestra por sí solo qué compensación te corresponde: la pretensión y la respuesta dependen del caso.
Una decisión que puedas explicar sin el porcentaje
Antes de pagar, completa una frase con tus datos: «Este modelo cubre estas necesidades, cuesta esta cantidad con entrega y servicios, sale de este dinero reservado y lo elijo frente a estas alternativas». Si falta una de esas partes, resuelve esa duda primero.
En el ejemplo, comprar en B por 209 € puede ser preferible a A por 218 €, pero conservar el aparato actual sigue costando cero de desembolso inmediato si funciona y no necesitas sustituirlo. El porcentaje ayuda a interpretar un anuncio; el ahorro real de tu hogar depende de qué compras, de cuánto sale de la cuenta y de qué obligación asumes después.
Revisión editorial: 30 de octubre de 2026. Ofertas, tiendas e importes de los ejercicios ficticios. Referencias normativas consultadas para España; las promociones especiales requieren revisar sus condiciones.